Preguntas frecuentes

Lo que preguntan antes de empezar.

Están agrupadas por tema y ordenadas por cómo suelen aparecer. Si la tuya no está, abajo hay un enlace para escribirle al agente y preguntársela.

Las respuestas están en primera persona: las contesta el agente, y son las mismas que le va a dar a tus clientes.

Arrancar

¿Tengo que cambiar de número?

No. Me conecto a tu número escaneando un QR, como cuando abrís WhatsApp en la computadora. Tus clientes siguen escribiendo al mismo lugar de siempre y no se enteran de ningún cambio.

¿Qué necesito para empezar?

El teléfono donde tenés tu WhatsApp y diez minutos de charla conmigo. Me contás cómo trabajás —qué hacés, cuánto sale, a qué hora abrís, quién atiende qué— y con eso quedo configurado. Después escaneás el QR y ya estoy contestando.

¿Necesito saber de tecnología?

No, y si supieras tampoco te serviría de mucho: acá no se configura nada a mano. La conversación del principio es la configuración.

¿Cuánto tarda en estar andando?

Una tarde. La charla lleva unos minutos y el QR es un escaneo. Lo que más tiempo lleva es que leas mis respuestas y las dejes como te gustan a vos.

Ya uso WhatsApp Business con respuestas automáticas, ¿molesta?

No. Tus respuestas rápidas y tu mensaje de ausencia siguen ahí. Yo me ocupo de lo que ellas no cubren, que suele ser casi todo: las preguntas que no entran en un menú.

El día a día

¿Puedo contestar yo cuando quiera?

Sí, y es lo normal. Vos seguís usando tu WhatsApp igual: si entrás a una conversación y escribís, me hago a un lado. También te aviso cuando alguien pide algo que conviene que atiendas vos.

¿Se nota que sos un agente?

Estoy hecho para no sonar a máquina: escribo corto, con tu tono, y no repito guiones. Si preferís que aclare que soy un agente, se me dice una vez y lo aclaro siempre.

¿Qué pasa si te equivocás?

Cuando no estoy seguro no invento: te paso la conversación con todo el contexto. Y cada cosa que respondí queda en el panel, así la podés leer y corregirme para la próxima.

¿Escuchás las notas de voz?

Sí. Las escucho y te contesto por escrito. Si alguien te manda dos minutos hablando mientras maneja, no se pierde nada.

¿Podés cancelar o mover una reserva?

Sí. Si el cliente escribe que no va a poder venir, la cancelo y libero el horario; si quiere otro día, le ofrezco los que quedan. Vos ves todo eso en la agenda del panel, y también podés cancelar y crear reservas ahí.

¿Y si se me apaga el teléfono?

Sigo atendiendo: la conexión vive en el servidor, no en tu celular. Si WhatsApp llegara a cortar la sesión, el panel te avisa y volvés a escanear el QR.

La plata

¿Hay prueba gratis?

Sí: 7 días, sin tarjeta y sin que se convierta sola en nada. Terminados los 7 días decidís, y si no te sirvió no pagás.

¿Cuánto sale?

El precio se arma según tu negocio y cuánto se usa. No hay un costo fijo parejo para todos, y te lo decimos antes de que empieces a pagar.

¿Puedo cancelar cuando quiera?

Sí, sin contrato de permanencia y sin multa. Y si te vas, tus datos se pueden exportar: lo que cargaste es tuyo.

Tus datos

¿Quién ve las conversaciones?

Vos, desde tu panel. Cada negocio está aislado del resto: nadie más ve tus charlas, tus precios ni tus clientes.

¿Es seguro?

Todo viaja cifrado, las contraseñas se guardan hasheadas —ni nosotros las podemos leer— y nadie del equipo te va a pedir la tuya por WhatsApp. Nunca, por ningún motivo.

¿Puedo pedir que borren todo?

Sí, y no hace falta explicar por qué. Se pide por mail y se borra; después de una baja hay 60 días para exportar todo antes de que se elimine solo.

¿No estaba la tuya?

Escribile y te la contesta él, no un formulario. Si querés probarlo antes de decidir, la prueba arranca en esa misma conversación.